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viernes, 31 de enero de 2014

DE LA EVALUACIÓN DE COMPETENCIAS Y OTROS DEMONIOS

Ejemplo de campana de Gauss



Entre el día de ayer (30-01) y hoy (31-01) he escuchado una serie de reclamos de muchos docentes oficiales del país acerca del proceso de Evaluación de Competencias y su respectivo examen para optar a reubicación salarial o ascenso en el escalafón docente, proceso al cual  estamos sometidos todos los docentes del Estatuto 1278 de 2002. Entre los reclamos observo la insatisfacción generalizada por los resultados de las pruebas que en su mayoría son negativos para ascenso o reubicación, esto quiere decir calificaciones por debajo de 80 %. 

Entre lo que más se cuestiona es la forma en la
que se califica dicho examen que para muchos  - como yo-  es una incógnita, la gran mayoría aduce a que se hace mediante el sistema de Campana de Gauss  que es una técnica estadística y de probabilidad la cual consiste en una representación gráfica de la distribución normal de un grupo de datos. Éstos se reparten en valores bajos, medios y altos, creando un gráfico de forma acampanada y simétrica con respecto a un determinado parámetro.
Según entiendo (aquí pido asesoría de un compañero matemático) todo lo que está dentro de un rango de datos de la campana correspondería a los exámenes que pasaron, y otro rango fuera del mencionado correspondería a aquellos exámenes que no pasaron, sin embargo aunque puede que mi interpretación, sin ser matemático y estadístico este errada, y más aún mi intento ingenuo de explicación sea des-acertado , lo cierto y lo real es que miles de docentes del país NO aprobaron dicho examen y por lo tanto con justa razón NO están de acuerdo con los puntajes que obtuvieron en dichas pruebas, puntajes que la verdad dejan mucho que pensar, (79. 8, 79. 7, 79.5, en general números más cercanos a 80 que lo contrario),  existen miles de razones para estar en desacuerdo con esto aquí señalare algunas que a mi modo de ver tienen relevancia:
1. Los maestros además de tener uno de los regímenes salariales públicos más bajos del país,  aun siendo profesionales, y de haber presentado las respectivas evaluaciones de conocimiento estatales de cada especialidad o profesión medidas por el examen ECAES,  de haber pasado por los distintos procesos evaluativos propios de cada universidad, que avalan o no, si una persona es o no idónea (profesional) para desempeñarse en el área respectiva,  NOS SOMETEN a una evaluación como requisito para demostrar las competencias que ya de hecho se demuestran en la evaluación de desempeño anual (otros de nuestros demonios), en una lógica de evaluación- sanción
 2. Que no siendo suficiente con presentar el examen, el cual debe ser pagado por nuestros propios recursos, debemos aprobar dicho examen con un porcentaje superior a 80%, lo cual es claramente un indicio de reducir al máximo la oportunidad de aprobación y así garantizar niveles  ya definidos y cada vez más estrechos de inversión presupuestal para las nóminas docentes.
3. No contentos con lo anterior, aun así se pase dicho examen,  aún queda la incertidumbre de saber si el presupuesto asignado para cada ente territorial alcanza a cubrir la cantidad de reubicaciones o ascensos que en cada sitio se dieron, pues de no ser así cabe la posibilidad de que aun aprobado no se le reconozca su aumento salarial o ascenso por efectos fiscales. 

4.  Porque los docentes nos preparamos con recursos propios en general, estudiamos, hacemos especializaciones, maestrías, doctorados que valen millones de pesos, para ello nos endeudamos para mejorar como profesionales y por ende justamente para poder obtener una mejor remuneración. Nos endeudamos para poder ganar mejor y así poder pagar lo que adeudamos, pero la ilusión termina cuando al presentarse al examen se trunca esa posibilidad.  Terminamos endeudados y sin aumento y ascenso.
  5. Los niveles de frustración profesional, desmotivación con la profesión y el ejercicio de las prácticas como docente se hacen notables, maestros tristes, aburridos, con autoestimas bajas, denigrados,  es lo que está produciendo este esquema evaluativo. 
 6. Porque mientras esto sucede con los maestros quienes peleamos por poder ganar aunque sea 3 salarios mínimos, los flamantes congresistas de nuestro país gozan de sueldos extravagantes,  se gastan miles de millones de pesos en resguardar la seguridad de ampones como Uribe Vélez o Pacho Santos y se despilfarra el dinero en  la guerra.
 Así podría seguir nombrando varias razones más  por las cuales los docentes no estamos de acuerdo con los resultados de los exámenes y con todo el entramado evaluativo que lo contiene. 
 Entonces ¿cuál es la alternativa?,
Como siempre sigue siendo la movilización social, la presión desde lo popular, sigue siendo la organización sindical (aunque bastante cuestionada esta), el camino sigue siendo como siempre ir exigir, reclamar, arrancar  a las elites que controlan los presupuestos, que controlan la educación misma nuestros derechos, hay que salir a las calles para que la sociedad se entere, pues esto no sale en los grandes medios, y  claro hay que llevar en alto las banderas de la DIGNIDAD, EL RESPETO y  la EQUIDAD, porque los docentes, somos motor transformador de la cultura, guardianes  del patrimonio inmaterial de la humanidad, y la esperanza  del cambio, debemos salir a las calles y decirle al mundo que  nos pueden seguir tratando como hasta ahora lo hacen.
Gustavo López
Maestro Pensante.

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