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viernes, 19 de marzo de 2021

¿LOS GOBIERNOS ESCOLARES SON UN ADORNO? Reflexiones que no importan a casi nadie: Sobre la alternancia y otros temas a propósito del RGPS en el colegio Class y otros colegios de Bogotá

 ¿LOS GOBIERNOS ESCOLARES SON UN ADORNO?  Reflexiones que no importan a casi nadie:  Sobre la alternancia y otros temas a propósito del RGPS en el colegio Class y otros colegios de Bogotá

Gustavo López, Docente Class, Líder sindical Colegio Class, activista Sindical de La Roja Red de maestros y maestras Clasistas


Este escrito es una reflexión sobre el proceso de Reapertura, Gradual, Progresiva y Segura (RGPS), llevado a cabo en el colegio Class, pero bien podría aplicar para muchos colegios de la localidad de Kennedy, seguramente de la ciudad de Bogotá.

Me decidí a escribir porque el silencio y la permisividad actual de nuestro gremio se encuentra en los más altos niveles que haya podido experimentar. Tal vez, se debe en gran medida al efecto logrado y deseado que la pandemia ha tenido sobre la movilización social y la protesta, lo cual para un gobierno nacional de derecha extrema como el de Iván Duque, y a un gobierno local que cada vez más se alinea y rinde pleitesía al nacional, cae como anillo al dedo.

Se trata de una permisividad, un silencio y falta de crítica acompañada de acción, que ha permitido en las instituciones educativas de la localidad de Kennedy, de la ciudad y seguramente del país, que las directivas educativas hagan lo que quieran, pues cuentan en cada institución educativa con: rectores, rectoras, directivos docentes y muchos maestros y maestras alineados totalmente a las políticas de los gobiernos de turno. Incluso algunos han creado sindicatos patronales para deslegitimar a la ADE Y FECODE y para rendir culto a sus políticas regresivas, algunos de ellos se presentan en medios como modelo a seguir.

En este caso en particular, la situación de un gran número de colegios de Kennedy y Bogotá, por no decir la mayoría, cuentan con estos maestros y maestras dispuestos a seguirle el juego a las políticas locales de Claudia López y su secretaria de educación Edna Bonilla, totalmente vinculadas a su vez con las directrices del MEN, siguiendo a raja tabla lo que manda la señora ex secretaria de educación de Bogotá y ahora ministra María Victoria Angulo.  

Indico que cuentan con estos maestros y maestras, directivos docentes o no, porque suceden 2 fenómenos a saber:

1.      El más común, callan por miedo o por indiferencia ante las actuaciones que desde las directivas nacionales, regionales y locales se emiten y que institucionalmente se aplican o pretenden aplicar por parte de los directivos docentes.  Lo que les hace cómplices del éxito de estas.

2.      Están totalmente de acuerdo con lo que plantean esas actuaciones y por tanto las apoyan. Una tendencia que sinceramente creo en aumento.

En el primer caso, que es muy común, los maestros y maestras no hacen uso de su voz, no expresan su inconformismo, no dicen lo que piensan y por esa vía permiten que se entienda que están de acuerdo con lo que sucede en sus instituciones cuando de procesos, determinaciones y decisiones se trata, o simplemente muchos maestros o maestras han optado por ser indiferentes y adoptar una posición que quieran o no es política, al mostrarse como indiferentes ante cualquier situación, lo que es permisivo con quien tiene la potestad de direccionar la vida institucional. En los dos casos, el silencio y la permisividad fruto de la indiferencia,  son los elementos centrales para que muchos directivos docentes actúen a sus anchas en las instituciones educativas.

En el segundo caso, más problemático aún, pero tal vez mas frentero (aunque no necesariamente positivo), es que muchos maestros y maestras, efectivamente toman partido, posición y se ubican a favor del patrón, los jefecitos como ahora le llaman y en consecuencia actúan, y cuando a eso le sumamos el silencio y la indiferencia de los demás, se constituyen en ejemplos de éxito en el control de las instituciones educativas. Un fenómeno que pienso va en crecimiento y tiende a generalizarse.

No obstante, esto último no es un resultado casual, es mas bien causal, pues es fruto de la contra reforma educativa que desde inicios de la década del 2000 ha venido implementando estrategias, programas y políticas en los que se ha venido llevando a los maestros y maestras a despojarse de su conciencia colectiva y su carácter crítico y político, para pensarse de forma individual, a renunciar a los escenarios colectivos, a la lucha sindical y gremial.

El decreto 1278, que es el estatuto docente que desde 2002 rige a los maestros en Colombia, ha hecho efecto claro en esa manera de actuar, pues con ese instrumento se ha logrado dividir al magisterio entre nuevos y antiguos, un falso dilema que ha tenido en gran sentido éxito, donde se plantea lo antiguo como malo, lento y que no permite avanzar, y eso representa las viejas luchas, maneras de actuar y de pensar (por eso el sindicalismo se empieza a perfilar como mal visto), frente a lo nuevo que debe ir adelante y a otra velocidad, mas eficiente si se quiere. 

También ha planteado y ha logrado la idea de que no es necesario lo colectivo para poder asumir y encarar los retos del magisterio en su conjunto, pues el estatuto supuestamente brinda la posibilidad de mejorar las condiciones individuales por medio de exámenes y concursos restringidos, cada vez menos periódicos y cada vez más selectivos,  y que se enmarcan en una lógica evaluativa lesiva y regresiva, a la que aún no le hemos podido hacer un contrapeso real, y eso que se supone somos lo que sabemos de eso;  tal vez porque siempre ha primado la idea de que, quien no ha mejorado su condición es porque no ha querido, clara estrategia neoliberal que da mayor relevancia al individualismo y a su vez traslada la culpabilidad de los fracasos y problemas del sistema a lo individual. Lo anterior solo hablando del bolsillo y del bienestar de los maestros y maestras, lo que se ha reflejado mucho más en el desinterés cada vez más generalizado por las luchas sociales y populares.  

Podría extenderme un poco más en argumentar lo antes dicho, pero debo volver al tema de interés, La alternancia y el RGPS. Lo anterior me permite de alguna manera dar a entender por qué un proceso como este ha tenido tanto éxito como el que ha tenido. Y ha tenido éxito porque a la fecha, ya la gran mayoría de los colegios de Bogotá están habilitados para retornar a la presencialidad en alternancia, porque el Ministerio de Salud, la secretaria de salud, y la secretaria de educación ya avalaron los supuestos protocolos que se requerían elaborar para tal efecto.

Sin embargo, vale la pena observar cómo es que se llegó a este momento.

Primero, ha pasado por ejercer presión e influencia sobre las directivas institucionales, así fue en el caso del colegio Class, en el que había y aún existe un afán tremendo para cumplir con la directiva de volver. Segundo porque en colegios como en el que yo trabajo desde hace 10 años, hubo poca o escasa resistencia ante ese hecho, por las razones que ya comenté, y tercero porque todo el proceso ha estado montado sobre una falsa promesa y una falacia de enormes proporciones en la cual todos podemos participar, donde los colegios son autónomos para definir qué hacen y qué no.

Concretamente en el colegio Class, (aquí es donde viene lo común a muchos colegios), el proceso de RGPS se presenta a partir de la directiva 003 del 10 de febrero de 2021, sobre la idea de que la participación del gobierno escolar era primordial, “El liderazgo y protagonismo del Gobierno Escolar es un factor importante para la Reapertura Gradual, Progresiva y Segura. Por esa razón, será necesario que el proceso de alistamiento y construcción de los protocolos de bioseguridad, la flexibilización escolar y el diseño de las estrategias para el cuidado y el autocuidado en cada una de las instituciones educativas, sean elementos dialogados, promovidos y verificados con el acompañamiento de esta instancia” (SED Bogotá, 2021, pág. 3),   no obstante, lo que allí se indica no enfatiza ni se acerca a la idea de que el gobierno escolar deba y sobre todo pueda tomar la decisión, allí es donde opera la falacia, en donde supuestamente todos participamos para hacer más democrática una decisión que supuestamente vamos a tomar todos y todas, y para lo cual se crea un comité, y se hacen asambleas docentes e incluso se discute en consejos académicos y directivos en el mejor de los casos, pero que en la realidad la decisión estaba tomada desde el inicio.

La misma circular 003 de 2021, dice "Precisamente, en los términos del Decreto Distrital 021 de 2021, este proceso de implementación supone, además de la concertación con la comunidad educativa y los respectivos gobiernos escolares, el consentimiento de los padres, madres, acudientes o responsables de su cuidado, y la observancia de las medidas de bioseguridad" (las negrillas son propias), SUPONE,  la concertación y la participación, pero no la garantiza, ni se responsabiliza, es un párrafo metido para fortalecer la falacia de la democracia. 

Eso es lo que se pudo inferir de este proceso en el Class, hubo una participación sobre la base de que supuestamente la decisión seria colectiva, pero con la aclaración hecha en reunión general y del comité RGPS institucional,  de que la rectoría no requiere de la aprobación del consejo académico y directivo para radicar los protocolos, los cuales se sabía, como un secreto a voces, que a todos los colegios de la ciudad se les aprobaría, aun cuando la condiciones en los colegios no estén listas pero bajo la premisa que aún se pueden adecuar, lo cual no se hizo en casi un año de pandemia.

A pesar de lo importante que es el tema de la adecuación y el cumplimiento de condiciones previas para el retorno, la discusión que aquí presento y considero de mayor peso tiene que ver con que los gobiernos escolares se han convertido en un accesorio de LUJO,  y la participación, la democracia en las instituciones educativas es una FICCIÓN,  en la que nos han hecho jugar para darle legitimidad a procesos predefinidos por quienes dirigen temporalmente la educación del la ciudad o el país y que en los últimos años ha sido orientada hacia la derecha política, dónde la concepción de la educación está más orientada en la idea de servicio que de derecho.  

Es así como la estrategia en Kennedy para establecer el RGPS, fue la presión a través de unos argumentos de poco peso que no fueron interpelados ni discutidos por la rectoría del colegio Class, ni por la mayoría de rectores y rectores de la localidad de Kennedy, mucho menos por el grueso de los docentes de esos colegios, que, emitidas por el director local de educación, -ahora autodenominados “gerentes”-, se trazaron como la línea de acción, y desde la cual actuaron las directivas institucionales.

Esa directiva claramente expresada en una presentación del director local de Kennedy ante los rectores de la localidad denominado “Reapertura GPS. Reunión de rectores y rectoras oficiales Kennedy” (DLE Jorge Pérez Gutiérrez, 03 de marzo de 2021), daba la orientación de desconocer el gobierno escolar, y por ende la ley 115 de 1994, el decreto 1860 de 1994, que dan vida a la autonomía y los gobiernos escolares, (fruto entre otras de la lucha sindical y el movimiento pedagógico nacional), y hace que se ponga por encima una circular, que el director local argumenta tiene peso desde una de las políticas más neoliberales de la contra reforma educativa como lo es la ley 1075 de 2015.

Así los directivos docentes, rectoras y rectores de la localidad, supongo de forma similar en la ciudad, presionaron -en el mejor de los casos-, la creación de comités RGPS para construir los protocolos institucionales, propiciaron los escenarios de falsa participación para sustentar la radicación de los mismos en el límite, es decir, el pasado 10 de marzo.

En el caso del colegio Class, se dejo llegar este escenario al momento de mayor presión, primero con la elaboración de unos informes técnicos, por cierto, con muchos errores, elaborados por los ingenieros de la Sed, en la que determinaron para nuestro caso a partir de información equivocada de capacidad instalada, áreas y demás, los aforos, las condiciones de ventilación, entre otros para el retorno. Errores que estoy seguro se replicaron en varias instituciones.

Luego, se puso a un grupo de maestros a construir un documento de protocolos, con referencia en lo emitido por el gobierno nacional, para generar la sensación de participación, y luego con el tiempo encima, se indicó se debía acelerar el proceso, pues la circular 003 de febrero 2021, indicaba que existían 5 grupos de colegios que en distintas fechas harían el retorno, en donde el último turno y la última fecha para la radicación de protocolos era el 10 de marzo y el 12 de abril para el retorno a las aulas en alternancia.

 Ese es el grupo de colegios que aparecen en el listado emitido por la sed en el documento denominado “REAPERTURA GRADUAL, PROGRESIVA Y SEGURA, INSTITUCIONES EDUCATIVAS QUE PRESENTARON PROTOCOLOS Y ADOPTAN LA NORMA” del 16 de marzo de 2021, en el que se identifica a los colegios que faltaban en Bogotá por este proceso, a los que se les aprueban los dichosos protocolos para el reingreso, hayan o no hecho un proceso consensuado, concertado y con participación del gobierno escolar.

 
Al llevar esto a la última fecha, al menos en el Class se produjo, que las discusiones fueran a la ligera, rápidas y con la presión de la radicación, que pasara por el consejo académico y directivo la misma fecha de radicación, en el primero con discusión escasa y en el segundo casi sin discusión, pues además era el consejo directivo recién posesionado, lo que finalmente concluyó en lo anunciado en el marco de una reunión de asamblea de docentes, en donde se presentaron los avances de la construcción de dicho protocolo y en donde categóricamente se expresó públicamente que  la dirección del colegio no requería permiso del consejo directivo para radicar o aprobar los protocolos, en ese sentido,  dicho y hecho, fueron radicados el mismo 1º de marzo en horas de la noche. Esto en el caso de mi colegio al menos fueron discutidos y demás, pero la decisión estaba tomada desde el inicio, pues en algunas instituciones de la localidad se informó que esta radicación y decisiones ya se habían tomado sin discusión ni socialización en ninguna en las instancias del gobierno escolar.  En el caso concreto del Class opero la falsa promesa de democracia y participación, legitimando una actuación que pasa por encima de la autonomía del gobierno escolar.

A la fecha no hay acta de aprobación de dichos protocolos por parte de consejo directivo, al contrario, en el mismo se anuncia que el trámite fue hecho, aceptando que no fue discutido ni votado en el mismo.

Mientras tanto, los maestros del Class en su gran mayoría brillan por su ausencia, por su silencio, al menos en los eventos públicos y amplios donde se debe confrontar a las directivas. Parece que este hecho no importa, y que al contrario validan y saludan que el gobierno escolar sea vulnerado, incluso felicitan la gestión de la directiva. Algunos han dado a conocer que es mejor no “torpedear” eso procesos, porque quieren volver, sin importar las condiciones reales que el colegio tenga, porque aún no se han verificado.

 Por ejemplo, solo se aprobó una enfermera para 3 sedes. Según entiendo, condición que compartirán todas las instituciones de la ciudad. Solo ese hecho debería ser suficiente para sentar voz de protesta frente a medidas que resultan insuficientes para la realidad que enfrentarán las instituciones educativas. En general, todo el proceso deja más preguntas que respuestas frente a la conciencia de nuestro gremio. Parece que la autonomía, que la relevancia de los gobiernos escolares que supuestamente encarnan la democracia y la participación en las instituciones educativas, NO IMPORTA, pues se ha concebido ahora que son de lujo, que se usan cuando convienen y cuando no se necesitan se pueden desestimar, deslegitimar y obviar vía argumentos flojos y sin mucho peso, que sirven de coacción al interior de los colegios.

La realidad es que el retorno se dará NO el 25 de enero como vehementemente anunció Claudia López, pero sí el próximo 12 de abril como ya nos impusieron que sería, y ese no es el problema, el algún momento se tenía que dar. El problema es que la estrategia para hacer eso posible fue mediante la validación y aprobación del ejercicio de poder del gobierno local y nacional en las instituciones con todo este proceso, razón por la cual tuvo éxito, y a la poca resistencia al mismo, lo que demuestra que el maestro cada vez más está siendo despojado de su carácter crítico, de su papel político, y de conciencia social.   Solo algunos conatos de resistencia y dignidad hay y habrán, porque la directiva sindical ha sido muy pasiva, solo un sector de la misma emprendió acciones en ese sentido, aunque sin tanto éxito, en todo caso no creo que, por ahora, con este nivel de conciencia del magisterio, se pueda detener a esa máquina en acción que ha puesto en movimiento las políticas educativas a su antojo.  

En todo caso estas son reflexiones que seguro serán inertes, pues la experiencia me ha dicho que son reflexiones que hoy por hoy a muy pocos o a nadie importan.  Espero estar completamente equivocado. 

3 comentarios:

  1. Concuerdo con la reflexión sobre la no actuación de los educadores con fuerza y resistencia concreta. Gobiernos escolares que son consultivos más no determinantes, engaños y discursos permeado de una humanidad falsa por parte de los directivos y gobernantes, una realidad que advierte sobre el peligro de la prevalencia de la vida misma.

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  2. Concuerdo con la reflexión sobre la no actuación de los educadores con fuerza y resistencia concreta. Gobiernos escolares que son consultivos más no determinantes, engaños y discursos permeado de una humanidad falsa por parte de los directivos y gobernantes, una realidad que advierte sobre el peligro de la prevalencia de la vida misma.

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  3. Profe Gustavo muy buena su reflexión me gustó como directiva de la ADE gracias.Eso es lo que se necesita maestros(as) que hagan tomar conciencia de actuar y pensar con dignidad exigiendo al patrón todas las condiciones con que debemos contar para la protección de la vida y la salud.si el gobierno Distrital no se obliga a velar verdaderamente por nuestra vida cumpliendo con una política de salubridad en una pandemia debemos todos y todas al unisono exigir ese derecho

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