viernes, 1 de agosto de 2014

Foto: Gustavo López.
Educar a nuestros niños y niñas en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (Tics), y  propiciar que a través de estas puedan aprender  todas las ramas del conocimiento, es un reto de la educación de hoy, hace unos años podría pensarse que era una moda a la cual se adherían algunos maestros inquietos, pero hoy es ya una necesidad, por demás una obligación de la educación actual.

No significa una subordinación de la pedagogía y la didáctica a las TIC, significa un necesario cambio y transformación de la educación a su propio contexto, pues si bien uno de los principales intereses de la educación hoy,  es educar a los niños para la vida, implica despertar, potenciar y desarrollar una serie de habilidades que le permitan a nuestros niños, futuros jóvenes y adultos desenvolverse mejor en la vida cotidiana.

Para ello es necesario un compromiso mayor del que ya hacemos los maestros:
 1. Para trasformar nuestra practica pedagógica en la cual ahora incluyamos el uso de estas tecnologías, esto no significa un abandono de lo que hacemos y de lo que ha venido funcionando, pero si requiere de iniciar una transición que nos permita observar que hay nuevas posibilidades de potenciar el aprendizaje de nuestros estudiantes a través de didácticas que incluyan las TIC, además que nos permitimos la posibilidad de avanzar como profesionales, de innovar en nuestro ejercicio y de acceder a comunidades pedagógicas más amplias que ya se mueven por la red.  
2. Porque el abismo entre generaciones se puede aumentar o estrechar más, dependiendo del grado de compromiso que los docentes adquiramos frente a este tema, atrás deben quedar viejos dichos que no conducen a nada, "la tecnología me atropella" y "yo de computadores no sé nada" entre otras tantas. Es necesario entonces recordar que estas tecnologías no se reducen a artefactos, son más que eso redes, maneras de interacción de comunicación y de socialización contemporánea, así,  será necesario que nosotros entremos a participar de esas dinámicas si es que deseamos hacer parte de una escuela acorde con la realidad de hoy. 
 3. Porque a pesar de exigir un esfuerzo, pues para muchos resulta difícil (para otros no tanto) en últimas los grandes  beneficiados son los docentes y  en mayor medida, los estudiantes, así la transformación resulta teniendo doble efecto.

De cualquier forma la decisión comienza por cada uno de nosotros, ya muchos han sentido que,  quieran o no,  estas tecnologías han irrumpido en sus espacios académicos, tarde o temprano los estados aprovecharan para meter a la brava estos temas, de hecho Colombia y latinoamerica ya han hecho grandez esfuerzos sobre el tema (como el programa computadores para educar). 
Ya para el momento en que esto se establezca como lo comun y lo normal las resistencias serán mayores, y los sacrificos peores,   creo que es mejor por ahora ir vinculándose con este cambio,  en la medida que se prefiera, pero no omitir que existen, la ventaja de esto es que desde mi punto de vista no son excluyentes en términos generacionales y de capacidadez, todo lo contrario me parecen herramientas que permiten un camino a la tan de moda también inclusión educativa, porque por demas esta opción sí se puede convertir en una herramienta efectiva para el proceso de aprendizaje de nuestros niños y niñas,  que son el real objetivo de educar, solo falta por supuesto un poco de esfuerzo, de tiempo y por supuesto de inversion publica. 


Espero sus comentarios y opiniones. 


Gustavo López.  
Maestro pensante

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