jueves, 25 de junio de 2020

On 1:45:00 p.m. by Gustavo López   1 comment

Paula Echeverri López.

Estudiante Universidad Pedagógica Nacional.

Cuando nos acercamos a la tecnología olvidamos por completo el origen, pues en la actualidad este es factor común que debería ser derecho y no un privilegio.

Es entonces que con un par de lecturas que hemos abordado en nuestros encuentros, virtuales cabe resaltar, podemos identificar un poco de accionares cotidianos que si nos tomamos el tiempo para analizar permitirán reevaluar las relaciones sociales, académicas y laborales.

Pensando un poco en Corea y una de sus apuestas frente a la pedagogía del aburrido y haciendo una lectura crítica de ¿cómo damos un mensaje? y ¿Cómo lo recibe el remitente? ¿Qué leemos? ¿cómo leemos? Y así sucesivamente. siendo este un código al que debemos prestar suma atención para el contexto actual, pero que en realidad no hacemos.

Entendiendo también que el Internet es una extensión de nuestra mente y que el hombre durante la historia ha creado formas, extensiones, y maneras infinitas de comunicarse, pero el ahora y el afán de avanzar desaforadamente ha olvidado un tanto el fin de la comunicación y de los diálogos coherentes y contextuales.

Y es un poco que así nos acercamos a Barbero y vamos trascendiendo en la realidad actual, donde el internet y las muchas formas de comunicarnos hoy, determinan, como él lo menciona un intercambio cultural como conector de saberes e información que se van adquiriendo gracias a las formas que se experimentan para las relaciones que se sobre entienden y que se han ido estableciendo gracias a los avances de la tecnología. Barbero. Martín. (2009) afirma entonces “Estamos ante un nuevo tipo de técnica cuya peculiaridad reside en constituirse en ingrediente estructural de la formación de un verdadero ecosistema comunicativo.” Donde el ahora nos permite avances y evidentes cambios.

Y así y a lo largo y ancho de estos diálogos podemos concluir un poco con Sousa que así como desarrollamos una vida social activa y sumergida un tanto en la virtualidad como seres humanos activos e inconformes de tanto en tanto con las dinámicas políticas y sobre todo en este gobierno y su equipo, también pensando

y uniendo luchas en toda Latinoamérica , hacemos que el activismo quizás este un tanto permeado de esta virtualidad corrosiva a la que no hay mirar con descontento si no que se debe aprovechar críticamente.

1 comentario:

  1. Hola, muy interesante el punto de cista que nos planteas en este post. La necesidad de pensarnos las redes sociales como apoyo en las luchas de los distintos movimientos es un trabajo muy importante que aportaría al reconocimiento de estos movimientos ante la sociedad en general.

    ResponderBorrar