jueves, 25 de junio de 2020

On 1:25:00 p.m. by Gustavo López   1 comment


ANGIE ESTEFANIA SUAREZ MEDINA

Estudiante Universidad Pedagógica Nacional 

El coronavirus o el famoso COVID-19 ha sido el principal protagonista en los noticiaros del todo el mundo a lo largo del 2020, sus accionar ha sido mundial y ha llegado a desencadenar en varias naciones una ALERTA SANITARIA, la cual ha llevado a que la mayoría de países sean sometidos a un plan de aislamiento preventivo que ha generado varias implicaciones en la sociedad como la variedad de preocupaciones, sentimientos, reflexiones y nuevas propuestas o ideas de producción y transmisión de conocimiento en distintos campos como el educativo, por ejemplo.

Ya sabemos que toda la sociedad se ha estado acomodando a la nueva forma de vida, pero quienes (creo yo) que han sido los que más se ha tenido que acomodarse a ello, han sido estudiantes y profesores dentro de esta situación. La estrategia principal que ha desatado esta pandemia para que la vida escolar o universitaria siga, ha sido virtualizar las clases, dando una posibilidad que “todos” sus estudiantes puedan recibir sus clases sincrónica y asincrónicamente con diversas actividades que logre una interacción asertiva entre maestro y estudiante, aprovechando el auge y la evolución de la tecnología, las cuales hasta el momento han permitido con mayor rapidez el flujo y la reproducción de información y conocimiento desde la virtualidad (Prada, 2007)

Cabe resaltar, que muchos de los profesores se han tenido que acoplar y pensar estrategias para lograr que el aprendizaje se aproveche completamente por medio de las TICS ya sean las computadoras, celulares, videos, películas, documentales y diversos medios que se pueden poner a consideración como medios para que las temáticas y objetivos de cada espacio académico se cumplan al 100% tomando a las Tics como el medio por el cual se permita mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje-evaluación. Sin embargo, esa virtualización se ha visto como una estrategia de flexibilización e incorporación de la formación y/o educación a distancia, “online”, digital o “virtual”, que permite a estudiantes y profesores tener un lugar de encuentro educativo en donde se fomente la autonomía del alumno a través de la búsqueda independiente del conocimiento, de manera paralela al desarrollo de sus habilidades para el trabajo colaborativo en espacios virtuales.

Esta idea de virtualizar las clases pudo haberse escuchado años anteriores pero no con tanta intensidad como ahora pues de hecho muchas instituciones las han implementado y denominado como “clases a distancia” donde sus modalidades de enseñanza han sido desarrolladas total o parcialmente en un ambiente virtual (gran logro que ha permitido el desarrollo de la tecnología) no obstante esta idea no se había pensado como una opción completa o general en todo el campo de la educación, pues si bien es cierto que la tecnología ha tenido grandes avances, hay países en los que la educación virtual por más que sea una buena opción, no se puede pensar en totalidad por la poca demanda que tendría, en especial por el poco acceso a elementos y señal tecnológica de algunas zonas (en el caso de Colombia) rurales generando así más desafíos dentro de la educación, pues como diría Padilla “ la evolución e impacto de las TIC en las universidades y otras entidades educativas) han generado varios desafíos frente a la incorporación de estas en los procesos de aprendizaje-

educación ya que se ha tenido que empezar a pensar nuevos cambios en el aprendizaje, la investigación, la vinculación y la gestión de las propias instituciones con ella” (Padilla, 2015)

Sabemos que el reto en la educación a distancia o virtual se encuentra en la vinculación entre saber y pensar, entre enseñar e investigar, ya que el nivel de pensamiento, conocimiento e investigación, determinará su capacidad para brindar la formación académica que no solamente incida en la dimensión escolar o universitaria, sino que logre permear las esferas personal y social de nuestras comunidades sin dejar de lado esa insensibilidad de quienes no tienen acceso a medios virtuales entre otros, sino también adentrarlos con otras metodologías como guías físicas donde haya una buena explicación y en caso de dudas abrir un espacio de la misma para que se hagan preguntas con el fin de ser de vueltas con sus respectivas explicación.

En pocas palabra podríamos ver hasta aquí que podríamos sacar un buen provecho de la evolución de la tecnología, sin embargo hay dudas, miedos e inconformidades que a mi modo de ver como estudiante y maestra en formación me genera cierto recelo, pues aun pienso que si la situación apocalíptica sigue podemos acomodarnos tanto a la virtualidad que olvidemos en algún punto cual es la importancia del papel de maestro y el estudiante en la escuela, que olvidemos tal vez que se siente estar en el aula teniendo relaciones interpersonales que nos permitan el desarrollo empírico de los vínculos de conexión afectiva, de creatividad, imaginación, participación, reflexión, entre otras capacidades que solo la presencialidad aportan de forma efectiva a la vida humana, pues si bien es cierto que es una mirada muy extremista, la vida y este año me ha enseñado que cualquier cosa puede pasar sin previo aviso y sin enunciarse quitando la brecha de lo impensable e imposible a lo real.

1 comentario:

  1. Tu punto en cuanto a la comodidad de la virtualidad me parece muy acertado en un país donde nos acomodamos incluso a la misma corrupción, nos moldeamos a cada desigualdad, nos moldeamos a cada mal gobierno, y esperamos a que se lleven aquellos quienes no resisten. Es un verdadero miedo, que la acomodación de muchos terminen con otros, me parece que tomaste muchos puntos de vista muy importantes en el contexto Colombiano. Y me uno mucho a tu observación de que Colombia definitivamente no está preparada PARA NADA en cuanto a una formación virtual o una vida virtual. Iniciando por el desconocimiento del uso adecuado de las TIC, por cableados que por cualquier viento fuerte irrumpen la conexión, la poca capacidad del Colombiano de ser autónomo etc... No se si esto será bueno, dado que es como una resistencia a ese negocio de la virtualidad, o es algo negativo, en cuanto a quedarnos como una comunidad arcaica y des-actualizada.

    ¡Muy buen escrito!

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